A pesar de la reactivación de ayuda a Gaza, producto del frágil cese el fuego, la escasez persiste y la ONU dice que aún no entra la cantidad de ayuda humanitarias necesaria. Más de 1,5 millones de gazatíes continúan en situación de desplazamiento y viven la incertidumbre sobre cómo sobrevivirán al invierno que se avecina.